La semana pasada fue una semana especial en La Rioja. En el mes de Junio hay dos celebraciones importantes: el día nueve el día de La Rioja y el día once el día de San Bernabé; patrón de la ciudad de Logroño. Muchos de nuestros amigos aprovechan estos días de buen tiempo para hacer una escapada preveraniega; otros optan por vivir la tradición y disfrutar del ambiente festivo.
Yo, por mi parte, he encontrado inspiración para hacer una tarta dedicada a esta tierra de bellos paisajes… en tonos verdes y púrpuras. El envero de la uva es en Agosto, y su color morado salpica las verdes hileras de hojas de parra que se extienden por bellas laderas. A partir de entonces es una delicia pasear entre viñedos hasta bien entrado el mes de Octubre; donde la paleta de colores es todo un espectáculo coincidiendo con la vendimia.
En esta tarta vamos a maridar el chocolate con el vino, la mermelada artesana de uva tempranillo, y el tierno bizcocho hecho en casa.
En un principio sabía que quería combinar vino y chocolate, lo tenía muy claro, pero asomada a mi despensa descubrí un par de tesoritos que tenía guardados en espera de su momento. La confitura de uva tempranillo, hecha aquí, y unas trufas de vino de la casa Peñaquel que tiene unos chocolates divinos.
Ambas cosas eran de Maridarioja; a través de su web ponen a nuestro alcance productos selectos y de calidad originarios de La Rioja, y la verdad su packaging sencillo y estiloso me encanta. Vamos, todo un descubrimiento que hice hace tiempo, ideal para cuando se busca tener un detalle con alguien.
Pues bien; tierno bizcocho, chocolate, vino, mermelada, nata, trufas… una tarta irresistible cuya receta hoy comparto con la seguridad de que os animaréis a sorprender a vuestros invitados con ella, porque es fácil, super rica, diferente, y francamente bonita.
Ingredientes:
– 6 huevos L.
– 180 g de azúcar.
– 170 g de harina especial bizcochos.
– 1 sobre de levadura Royal.
– 200 g de chocolate de cobertura.
– 125 ml de vino de Rioja.
– 2 cucharadas más de azúcar.
– 60 g de confitura de uva tempranillo.
– 200 ml de nata 35% mg.
– 2 cucharadas de azúcar glas.
– 200 g de queso mascarpone.
– colorante lila en gel.
– 3 ó 4 trufas al vino.
Preparación: En primer lugar hacemos el bizcocho. Para ello, montamos las 6 claras de huevos con 80 g de azúcar ( yo en thermomix a vel. 3 y 1/2, temperatura 37º durante 4 minutos) A continuación añadimos las yemas y mezclamos suavemente con una espátula para que no se baje la mezcla. Finalmente añadimos en varias veces la harina, el resto del azúcar y la levadura, con movimientos envolventes hasta tener una masa homogénea y lisa.
Engrasamos un molde estrecho y alto y vertemos la mezcla para hornearla durante 40 minutos a 180 grados.
En un cazo vertemos el vino y lo ponemos a fuego medio y lo dejamos reducir unos diez minutos. Añadimos las dos cucharadas de azúcar y seguimos reduciendo. Al final bajamos el fuego al mínimo y añadimos el chocolate poco a poco hasta que se funda por completo.
Con una lira dividimos el bizcocho en capas y pasamos a rellenarlas con el chocolate. Yo hice dos cortes, o sea tres capas.
Rellenamos con el chocolate las dos primeras. El chocolate al vino se parece al chocolate con licor que conocéis de los bombones. De sabor intenso, muy rico. Utilizad siempre un buen producto, al final la calidad se nota siempre en el resultado final.
La última capa que es la de encima, es la que he reservado para cubrir con la confitura de uva tempranillo que podéis conseguir en la web de Maridarioja.
La extendemos con cuidado para que quede uniforme. Luego colocaremos encima las trufas. Pero antes vamos a hacer la crema de nata que bordea la tarta y que teñimos ligeramente con colorante lila que nos va a recordar a los tonos de la uva tinta.
Para la crema simplemente montamos la nata, que ha de estar muy fría, con el azúcar glas y cuando ya tenga consistencia añadimos el queso mascarpone. Este queso, bastante insípido, nos sirve básicamente para que la nata no se baje y quede un poco más dura.
Enfriamos unos quince minutos la crema y luego la aplicamos con la ayuda de una espátula por el borde de la tarta dejando a la vista la parte de arriba. Yo me he entretenido formando unas ondas pero le podéis dar un acabado liso, o aplicarla de forma irregular que queda muy bien y es muy fácil, Podéis verlo AQUI.
Para adornar esta deliciosa tarta de chocolate colocamos sobre ella unas hojas verdes, idealmente de parra, o sino las que tengáis más a mano y sobre ellas las trufas al vino que podéis conseguir en la misma tienda online.
Una tarta muy vistosa y sin duda especial!