Voy a presentarme, soy la chica que apareció a las 13.45, cargada con un montón de bolsas de tiendas especializadas en repostería, y menaje para mis atrezzos y con una acreditación de prensa colgando, porque me esperaban en el Salón Gourmet. Lo siento, en mi fugaz viaje a Madrid no contaba mas que con ese preciado cuarto de hora para visitarte, aunque hubiera preferido quedarme mucho más.
Pensaba hacerlo un mes después, el 8 de marzo, con margen suficiente, como Dios manda. Pero va y me elige Nestlé para un evento super guay y me encarga hacer un pastel. Así que pasé de modo vestido a modo chocolate de forma espontánea los siguientes quince días.
No me lo podía ni creer cuando el 23 de ese mes os plantáis con un mensaje en la web de que os vais de vacaciones como los niños del cole. Pensaba que eso sólo lo hacían los profesores!
Así que sin posibilidad de avanzar en absoluto, a escasos dos meses de evento, comencé a sentirme algo tensa. Las presiones familiares tampoco ayudaron mucho a mejorar mi estado.
Como me fui a esquiar a Baqueira hasta el 2 de abril, coincidimos prácticamente en el regreso a la rutina, espero que lo pasarais genial!! yo de lo más!
Fue el 3 de abril teléfono en mano, cuando sentí por primera vez la sensación de pánico. Nadie atendía en ese numerito que exhibís en la web. Ni ese día, ni al siguiente, ni al siguiente……
Para cuando conseguí retomar el control anímico, pensar con la cabeza y enviar un e mail para probar suerte, estábamos en vísperas del Salón Gourmet, así que qué mejor que visitaros y ejecutar el asunto in situ.
Desde ese día he pensado, chica de la melena rubia, en dedicarte una receta. Después de un plato de pavo relleno como éste es imposible ser antipático con nadie. La buena comida alimenta el alma.
Ya verás es muy fácil de hacer, y de quedar fenomenal!!
Preparación:
En una sartén pochas la cebolla y el ajo picado todo muy pequeño, incorporas las setas troceadas también muy pequeñas y dejas media hora hasta que estén bien hechas y hayan evaporado toda el agua que sueltan. Reservas, y en la misma sartén salteas las espinacas hasta que estén hechas y hayan reducido considerablemente su volumen. Reservas también.
Extiendes las pechugas de pavo abiertas y aplicas sobre ellas primero una capa de setas y encima otra de espinacas. Enrollas sobre sí mismas las pechugas y atas con hilo de cocina. Colocas en una bandeja para hornear y rocias con un poco de aceite. Las dejas unos 40/50 minutos a 180º en la parte media del horno. Mientras puedes atender el teléfono o contestar algún e mail.
Dejas enfriar y metes en la nevera para que estén bien duras y se puedan cortar con facilidad. Yo he usado un cuchillo jamonero. Cortas rodajas y las llevas a una cazuela baja, viertes sobre ellas la salsa que hayas preparado y las calientas en ella. O si lo prefieres, las calientas rociadas con una pizca de aove y salseas en el plato. De esta última forma, luce más el relleno.
Yo he escogido una salsa de frambuesas que ya había preparado en otra receta y que le va genial, te dejo la receta AQUI.
Como ves se trata de un plato elaborado y que con unas pocas pautas te va a salir bordado. No me gusta el fast food, y tengo que decirte que cuando me presenté ante tí te faltaba la visera del MacDonalds. Estabas empeñada en que decidiera entre el Macpollo o el Macroyal deluxe, y no querías que te hiciera ninguna pregunta. Ninguna.
Me parecía imposible que con tan sólo una medida acertárais con la talla. Así que sentí verdadero vértigo cuando insistías en que todo lo que necesitabas conocer era el nº 71, de 71 centímetros y te negabas a atender a ninguna otra cuestión.
Sé que te puso muy nerviosa que sacara un modelito de Neck and Neck para compararlo con vuestras tallas, de verdad que no sé como podía con tantas bolsas que llevaba entre lo uno y lo otro, pero soy muy perfeccionista y precavida, y aquel encargo sin niña, no me podía fallar.
Así que menos mal que no te hice caso cuando me miraste como si fuera una marciana y seguí con lo mío pese a tus comentarios y burlas; acertamos por los pelos. Soy muy apañada y sé correr botones, porque sino aquello no cierra y eso que tú me recomendabas una talla menos!
No sé si eras T o eras L o una simple empleada, pero queda muy feo decirle a un cliente que el teléfono no comunicaría todo el tiempo si la gente no se empeñara en llamar continuamente para preguntar tonterías.
Ya no podía echar marcha atrás porque era demasiado tarde, de otra manera allí te hubieras quedado plantada. Así que te contesté a todas tus impertinencias con una sonrisa helada.
Por suerte estaba super feliz con mis moldes y cortadores de Comercial Minguez, mis pops en Tiger y en Hosten, porque si no me das la mañana. En la web uno no espera encontrar más que texto y fotos, pero en la vida real uno espera encontrar personas.
El vestido llegó con bastante retraso pero a tiempo para sentarse, el pasado sábado, con este pavo a la mesa.