Soy un peligro en las tiendas especializadas de repostería. Me gustaría llevarme ésto, aquello, y lo de más allá. Siempre pienso que en cualquier momento, para cualquier receta, lo voy a necesitar.
Eso me sucedió una vez que llegué a casa con una bolsa llena de gotas de chocolate de fresa para fundir. Se me ocurrían un montón de cosas en que emplearlas, básicamente en una rica cobertura para una tarta. Pero desde entonces, y estoy hablando ya de unos cuantos meses, no habido forma de hacer esa tarta. Así que entre horas, y a ratitos, las gotas de chocolate han ido desapareciendo de la despensa hasta que por fin hoy he acabado haciendo este Plumcake marmolado.
Estas gotas de chocolate están muy buenas, saben a chocolate y saben a fresa, algo que hasta ahora no había probado ni tan siquiera en una tableta. Bueno creo recordar en Ferrán Adriá las ofrecía en versión mini en su famosa caja de chocolates; su postre estelar.
Ingredientes:
- 4 huevos.
- 125 g de azúcar.
- 140 g de harina.
- 1 cucharada de esencia de vainilla (opcional).
- tinte rosa Wilton.
- 1 clara de huevo.
- 100 g de azúcar glass.
- Gotas de chocolate de fresa.
Preparación:
En primer lugar batimos las claras a punto de nieve. Yo lo he hecho con Thermomix a 37º, vel 3 y medio, durante 3 minutos. Luego añadimos las yemas y removemos. En Thermomix sería unos minutos a la misma velocidad. A continuación añadimos el azúcar, y mezclamos, y finalmente la harina.
Pasamos la masa a dos cuencos, y teñimos uno de ellos con una punta de colorante rosa. Yo tenía sólo rojo, así que utilicé menos cantidad y el resultado fue igual. Hacedlo poco a poco, es mejor rectificar añadiendo que pasarse.
Luego rellenamos un molde, previamente engrasado. Yo utilicé uno de Mandisign. Es una ventaja porque son moldes que ya vienen engrasados y no hay que hacer nada más que verter la masa directamente sobre ellos. Con las cantidades anteriores nos salen dos plumcakes de los éstos, pues los moldes no son muy grandes.
En primer lugar vertemos la masa sin tinte, luego la masa rosa y finalmente otra vez la masa original.
Lo horneamos a 180º unos 40 minutos, calor arriba y abajo. Mientras vamos preparando la glasa. Para ello, mezclamos con unas varillas el azúcar glass y la clara de huevo.
Una vez saquemos el plumcake del horno lo dejamos enfriar y luego lo cubrimos con la glasa. Cuando esta haya solidificado lo podemos adornar con las gotas de chocolate de fresa.
Como véis queda chulísimo. El sabor del bizcocho además es delicioso en la capa más alta cuando mezclamos la glasa y las gotas de chocolate con sabor a fresa. De modo que pasa desapercibido el hecho de que el interior del bizcocho rosa sea un bizcocho tradicional.
Una merienda muy atractiva para preparar un sábado de esos de tardes de niñas. O para desayunar un día muy rosa; como el de San Valentín. Yo no soy este tipo de celebraciones pero si suponen un pretexto para agradar con un plumcake de fresa en la mesa, entonces me apunto!!