Creo que fue en Pinterest donde por primera vez vi unos polos increíbles, con frutas estampadas, colores vistosos, irresistibles hasta para un veinte de febrero. Soy intrépida y me atrevo con casi todo, pero pensé… ésto imposible.
Lo que no sabía es que había una heladera mágica, la ZOKU, con la que se pueden conseguir los polos más divinos que uno pueda imaginar. Y tengo buenas noticias! ….. no hay que irse de viaje a EEUU o Japón para hacerse con una unidad. Si quieres mañana la tienes!
La heladera Zoku es un invento maravilloso que podemos comprar desde 22 euritos de nada. Aunque ya puestos yo me cogí la más grande que cuesta exactamente 42.
Se trata de un aparato, de tamaño asumible, que debemos tener en el congelador al menos 24 horas antes de preparar los polos. Yo ya la tengo siempre dentro y así puedo improvisar. Sólo tenemos que introducir las mezclas; zumos, yogourt, nata, leche azucarada, en su interior y en 7 minutos podemos retirar el polo de la “polera” que así es como la llama Marta.
Con el frío interior del molde se congelan en un plis. Lo de las frutas es de lo más divertido; hay un accesorio para introducirlas y dejarlas pegadas en las paredes del molde, de forma que desde fuera se vean así de apetecibles como en nuestro polo “papilla de frutas de toda la vida”, a base de manzana, naranja, y plátano.
También podéis jugar con otros ingredientes, como cereales, coco rallado, hierbas, o chocolates como en nuestro polo “Falso yogurt de cereza con crema de leche y choco fruta”.
Antes hablaba de Marta, y ella ha sido la responsable de que nuestro amigo ZOKU entre en casa; bueno… yo no le he puesto ninguna pega…je je!!
Se trata de su “regalo de fin de curso” que egoístamente he adelantado unos días. Marta es muy aplicadita ella (excepto para gimnasia que como su madre es malísima) con lo cual no hay problema de si procede o no procede la recompensa en cuestión.
Aunque debo decir que los recortes también han llegado a nuestra casa en forma de recortar “regalos de” porque, no sé si os pasa, pero el asunto es que empezamos con el regalo de fin de curso, pasamos al regalo de porque estás malita, luego al regalo de por lo bien que te has portado en el dentista, el regalo que te ha traído papá de viaje, el regalo porque a la vecina también le han hecho un regalo…… hasta que cuando en marzo del año pasado Marta se plantó exigiendo el “regalo de fin de trimestre” dije “hasta aquí hemos llegado”.
Así que lo nuestro ha sido un “recorte moral” porque el asunto se estaba yendo de madre. Los niños de hoy están muy mal acostumbrados, y lo que hace “el de al lado” no ayuda nada de nada… y nos lleva a entrar en una terrible espiral consumista.
Os ha pasado??
Al grano, o mejor dicho, al polo! Imagino que estaréis deseando hacer probatinas ya en casa. Atentos porque seguiremos dando ideas para hacer polos maravillosos, pero por el momento si queréis saber cómo hemos preparado estas delicias pasaros por el blog de Claudia & Julia para ver la receta, y ya de paso por su tienda on line para haceros con un ZOKU ya de ya, no es necesario que busquéis la disculpa del regalo de fin de nada, un “porque yo lo valgo” es más que suficiente.