Ahora sí, queda un mes para la Nochebuena y conviene comenzar a organizarse y pensar en menús, en ideas que sorprendan y que resulten especiales. Si contamos con un presupuesto pequeño la imaginación nos va ayudar a que nuestra mesa luzca igual de espléndida que sin fuera de otra manera. Por otra parte, es interesante buscar opciones que sean fáciles de preparar y que se puedan dejar hechas con cierta antelación.
Esta corona de pavo y salmón la improvisé ayer domingo con las sobras de una cena de amigos la víspera. Y lo hice ya pensando en mi menú de Navidad.
La base de esta receta son tres ingredientes básicos de despensa; salmón ahumado, fiambre de pavo y mayonesa. Para adornar; unos granos de pimienta rosa y unas ramitas de pino que se pueden encontrar en cualquier floristería o vivero, y que luego podemos aprovechar para hacer un centro bonito. Desde luego que también se pueden recoger en un paseo por el monte.
Las demás ramas que veis en las imágenes son de un tejo que tengo en el jardín… también lo podéis encontrar en una pequeña maceta y utilizarlo para vestir con un aire navideño a las servilletas, atado con un lazo verde botella, rojo, dorado… o con un simple cordel… según los colores de la vajilla o el mantel.
Este plato rústico lo podéis encontrar en la tienda on line My Home Style, pero las opciones son muchas, y en una vajilla blanca y lisa también quedará fenomenal.
Para hacer la corona, sólo necesitamos un molde de savarín, que se puede encontrar en ferreterías o tiendas especializadas, y film transparente para desmoldar con facilidad.
Ingredientes:
– 200 g de salmón ahumado.
-100 g de fiambre de pavo.
– 1 ó 2 cucharadas de mayonesa.
– Pimienta rosa.
– Ramas de abeto, pino…
Preparación:
Triturar con una batidora todos los ingredientes tratado de que nos queden pequeños tropezones. Pasarlo a un bol. Coger el molde de savarín cubrirlo por encima con un trozo de film transparente y con una cucharita comenzar a rellenar la corona aplastando hacia el fondo la mezcla para que tome bien la forma redonda y circular.
Para desmoldar damos la vuelta al molde sobre el centro del plato y estiramos del film para que se suelte el contenido. Este proceso es facilísimo. Si tenemos varios moldes podemos preparar varias coronas a la vez y si no, basta con ir repitiendo el proceso con el mismo mol. Se ofrecen tostas o grissini para acompañar.
Si hay un elemento navideño que en casa no falta es la corona que se coloca en el exterior de la puerta. Cada año, con las modas, van apareciendo diferentes versiones pero nosotros seguimos colocando una muy clásica que tenemos desde hace años.
Me ha parecido entrañable presentar este aperitivo como recibimiento justo al inicio de la cena de Nochebuena o la comida de Navidad; dando la bienvenida al comensal desde el mismo el plato con la clásica corona en versión comestible y que por supuesta lleva pavo!