Si pensábais que ya lo habíais visto todo en cuestión de adornos navideños, hoy os voy a derribar un mito con los extraordinarios hallazgos que hice hace unas semanas en los almacenes Bloomingdale´s en Nueva York. Por entonces no tenía ni la menor idea de que David Muñoz de DiverXo se iba a alzar con las míticas 3 estrellas Michelín, de otra forma hubiera ambicionado tener ese cerdito ideal en el salón de mi casa esta Navidad.
No sé si sabéis que en el mundo DiverXO hay cerdos voladores y bandadas de mariposas negras, que representan que todo es posible y nada tiene límites en la cocina.
Me consuela pensar que aunque entonces no disponía de esta información; primero, no me hubiera cabido de equipaje de mano, y segundo no hubiera sido nada razonable pagar los casi mil euros que cuesta el capricho en cuestión.
El universo navideño de Bloomingdale´s es un lujo para la vista y para el bolsillo. Representa un mundo de fantasía como en poco lugares he llegado a ver. Ni Londres, ni Paris… Nueva York!
Los colores clásicos; el rojo y el verde como el acebo y el blanco, como la nieve, recrean el ambiente de la Navidad como en los cuentos de antaño.
La imaginación tampoco tiene límites, como la ilusión de los niños en la Navidad.
Pensé que cuando llevé a Marta y Alvaro a Londres hace unos años y visitamos Hamley’s y Harrods, y paseamos por Regent Street bajo los copos de nieve y el frío solemne de diciembre, iban a ver lo jamás visto; una Navidad representada con adornos y luces de fantasía, de novela de Dickens, de cuento de hadas.
Pero aquella planta enmoquetada de rojo en los almacenes Bloomingdale’s me pareció el summun.
Así que me dediqué a retratar lo mejor que pude este ambiente de película para que lo disfrutaran al menos contemplándolo en mi blog. Un post para ver en familia. Qué os parece?
Si aun no habéis avisado a los pequeños de la casa ya estáis tardando, porque lo que viene a continuación les va a encantar!! Alguna vez les habéis preguntado cual sería su árbol de Navidad ideal??
Si yo lo hiciera con mi hija Marta, estoy segura de que pensaría en algo así:
Un abeto con cupcakes, macarons, pudings de chocolate, helados, tartas de varios pisos…. Como éste!
Se trata del arbol “dessert”, o árbol postre. De más de dos metros de altura está repleto de todos los dulces que con los que uno pueda soñar representados en figuritas para colgar.
Un helado…..
Una layer cake….
Un macaron dorado…. aunque los había de todos los colores e incluso por si alguien los prefiere así… unidos en forma de pirámide….
Estos adornos tan magníficos, tienen también un precio magnífico, que oscila entre los 10 y los 15 $ por pieza, lo cual me facilitó mucho las cosas, pues nada más verlo me olvidé por completo de renovar mis adornos navideños con estas joyitas made in America.
Quiero imaginarme la niña afortunada que luzca un árbol postre como éste en su habitación durante estas navidades 2013. Seguro que es rubia, de ojos azules, nariz perfecta y respingona, bucles dorados en el pelo y probablemente se llame Hanna, Jodi o Charlotte, no sé…. digo yo.
En el salón de su casa no me lo imagino, creo que éste no es sería un árbol indicado para un salón de una casa con buen gusto. Allí luciría mucho mejor uno con las bolas gigantes y de cristal, en colores grises y plateados que se llevan un montón, y con plumas… y bombillitas diminutas con luz blanca y agradable acompasada con los destellos del fuego de una chimena de mármol antiguo.
Por dónde íbamos?
Modelo bundt, o Christmas pudding….
Versión cupcake….. algo desenfocado.
El Sr. Tobe comenzaba a echar humo ante mi parsimonia. De brazos cruzados, cuan guarda espaldas, llevaba más de media hora manteniendo el tipo ausente de espíritu navideño e infantil alguno. Creo que me propinó un “ya te vale no?” que hizo que me temblara el pulso.
Descendí súbitamente a la cruda realidad…….”Ya… voy… sólo un par de fotos más”!
La de este helado que parece de chocolate con almendras…
Y…….. la de este otro árbol que me dejó alucinada! Nueva York y todos sus iconos en versión navideña; el clásico taxi amarillo, el Chrysler Building, la estatura de la libertad, un vagón de metro… Los americanos son lo más!
O imagináis un ejemplar de éstos en casa con su Quijote, su Sancho Panza, la puerta de Alcalá, el cartel de Schweepes de la Gran Vía, el madroñito todo mono, un edificio de la Fnac….. Surrealista no?
Una visita singular la de los almacenes Bloomigdale’s a la que no debéis renunciar sin pensáis viajar en las próximas semanas a Nueva York. Su sección de artículos para la casa no os dejará indiferentes. Calidad, buen gusto, artículos insólitos y en su mayor parte al alcance de pocos bolsillos.