Hay cosas como el chocolate que me vienen gustando desde bien pequeña. En ésto no me considero muy original; sin embargo la menta es algo que me ha costado bastante más.
Fui niña de chicles de fresa, pasta de dientes de fresa, optando siempre por lo rosa y huyendo de lo verde! Incluso en la adolescencia, hice algún intento con los chicles de clorofila por aquello del buen aliento… Pero nada.
Ha sido con el tiempo, bastante tiempo, que he conseguido reconciliarme con ciertos alimentos; con el foie, que lo odiaba, con las ostras que me parecían algo incomible, y también con la menta.
Debe de ser cierto eso de que entre el amor y el odio hay una delgada línea pues ahora me he ido al otro extremo. Y todo aquello me encanta!!
Me introduje en el complejo mundo de la menta de la mano del conocido After Eight. Y tras pegarme varios homenajes de caja entera de un golpe, asumí la reconciliación con esta planta ya para siempre. Luego me la he encontrado en sofisticados postres de restaurantes de alto nivel acompañados de sopas de piñas y cosas de esas.
Postres muy adultos y refrescantes, postres alternativos, para gastrófilos, como las películas difíciles que no son para el público común sino para cinéfilos.
Andoni Luis Adúriz es el rey de los postres de este estilo. Aduriz apuesta lo arriesgado y dirige menús de cine con arte y maestría. Domina el mundo de las plantas como nadie. En su libro “Clorofilia”, de color verde por supuesto, exhibe una serie de cortos; donde ingredientes para adultos entran en acción con impensable armonía.
En su página 140, nos habla de la mentha Aquatica; uno de sus misterios es que puede transmitir la sensación de frío en boca. “Desde hace más de 50 años se sabe que los mismo terminales nerviosos que detectan el frío, también responden al menthol, la sustancia activa de la mentha. Es decir, que la sensación no es parecida, es la misma”.
No se si os dirá algo el nº 140….
A los que estamos en las redes no se nos escapa que son los caracteres máximos que admite un tweet. Así que mi Brownie para el #diadelbrownie que se celebra el 11/11 en twitter, no podía ser de otra manera que de ésta.
Un brownie refrescante con aroma de menta.
Ingredientes:
– 200 g de mantequilla.
– 75 g de chocolate para postres.
– 125 d de cremoso de chocolate y menta.
– 6 hojitas de menta.
– 6 hojitas de menta.
– 200 g de azúcar.
– 5 huevos L.
Preparación:
Derretimos al baño maría la mantequilla y el chocolate junto con las hojas de menta. Retiramos las hojas y añadimos el azúcar, los huevos y el cremoso de chocolate y menta y batimos con una batidora.
Lo colocamos en moldes individuales de mini Cakes ( los míos de silicona ) y los horneamos durante unos 40 minutos a 180 grados de nuevo al baño maría. A tal efecto, colocamos agua en la bandeja del horno, y cuando humee y con cuidado colocamos en ese agua el molde de silicona. Hacedlo con cuidado porque es un poco inestable.
Dejamos enfríar antes de desmoldar y luego lo hacemos pasando un cuchillo por los bordes y empujando con los dedos desde abajo.
El cremoso de chocolate lo podeís adquirir en las tiendas de Chocolat Factory. Las tenéis en varios puntos de España. A mi este bote me lo regalaron hace meses, y ahí lo tenía sin saber muy bien para qué usarlo. Entonces… aun no tenía este blog. Qué cosas…
Los adornáis con una hojita de menta… en mi jardín crece de forma espontánea… antes la arrancaba furiosa… como si se trata de una mala hierba… pero ahora estoy encantada de tenerla!
Sobre ellos… un caramelito de ésos que si antes me hubiera ofrecido alguien los hubiera tirado disimuladamente. Son una monada, de rayas verdes y blancas los tenéis en Papabubble. Me los trajo un amigo de Barcelona.
Una delicia estos brownies, creedme, y en esta versión mini….. fáciles de tomar acompañados de un té o café, o como petit tours.