En esta sección Globus nos recibe con champagne francés. Moët es uno de mis favoritos. La sección de vinos y Champagne es muy amplia y cuenta con una selección de gran calidad.
Pero lo que os llamará la atención es la maravillosa oferta de quesos, como ellos mismos anuncian; los mejores de Suiza. Soy amante de los quesos, los probaría todos, me da igual de vaca, de cabra, frescos, curados…. soy adicta, igual que al chocolate, pero del ésto último os hablaré en un post especial, pues merece un capítulo a parte.
Pasillos para perderse, los de la sección gourmet de Globus, para componer un sin fin de platos y recetas porque en esta gran sala encontramos practicamente de todo!
Salsas, chutneys, mermeladas, mieles, todo de altísima calidad y de atractivos sabores, con impecable diseño; irresistible para los más sibaritas.
Las tiendas en Suiza no cierran al mediodía pero, a cambio, por la tarde lo hacen bien pronto; sobre las 18.30 ó 19.00 en este caso.
Momento ideal para descansar, sin tener que ir demasiado lejos, cenando de forma ligera pero estupendamente en la zona de restaurante de Globus. Casual, cosmopolita y de ambiente agradable.
La oferta gastronómica es muy amplia y los precios muy asequibles. Se puede optar por una gran variedad de platos, pues cuenta con diferentes secciones; Seafood bar (caviar y salmón), Wellness bar, Noodles/curtiese, Sushi/Sashimi, Antipasti, Panini/tapas, Crepe/glase y boulangerie artisane (con exquisitos pasteles).
En este espacio podemos movernos libremente optando por platos de una u otra sección, y llevarlos a la mesa en el orden y momento que decidamos, en donde encontramos en todo momento un servicio a nuestra disposición; cubiertos, vasos… un concepto con que acabo de descubrir, que me parece muy práctico y que me encanta.
La terraza es otra opción y es francamente agradable y con vistas a la popular y ambientada Place du Molard. Un lugar en pleno corazón comercial de Ginebra.
Una pizza y un helado, o caviar y champagne. El Gastrobar de Globus se adapta a lo que el cliente disponga para ese momento, tras una mañana o una tarde de compras. Estamos ante un restaurante multicocina (marisco, thai japonés, deliciosos creps salados).
Esta fue la mesa que elegí. Mi silla aun desplazada y sobre ella el plato de mi crepe de berenjena, tomate fresco, queso de cabra y pesto. Deliciosa!! En la mesa de al lado; unas mujeres árabes con pañuelos de Louis Vuitton, un clásico en este tipo de centros comerciales que sin duda aporta su punto exótico.
Ya solo me faltaba la tartaleta de limón con merengue, de la boulangerie, totalmente artesana y de lo más exquisito que podéis imaginar para rematar un fantástico día de shopping en Genève.